Para el año 1821, los tableños y muchos otros santeños ya estaban cansados de los atropellos, abusos e injusticias que cometían los militares españoles. Por aquél entonces el jefe de las milicias españolas, el General Joaquín Navarro, ordenó el azote y humillación pública de dos tableños. Dos de los hijos de los tableños caídos en desgracia, defendieron airosamente a sus padres. Ante el público inconformismo de los jóvenes, el déspota General español ordenó detenerlos con la intención de ejecutarlos. Ante la orden de apresarlos y decapitarlos, los jóvenes huyeron y se refugiaron en las montañas de Tonosí. Estos aconteceres fueron la gota que colmó el vaso de la paciencia del pueblo tableño. Ya hastiado del despotismo de los militares españoles, y encontrando completamente injusta y despiadada la medida contra estos jóvenes, en la madrugada del 8 de noviembre varios tableños proceden a apresar y detener al General español Joaquín Navarro. Dice la historia, que los que encabezaron e...
Rescatando información valiosa contenida en los libros, cofre del tesoro de la nacionalidad panameña.